" No estoy ciego. Veo perfectamente. Ignoro el número exacto de amantes que ha tenido mi mujer,
por la misma razón que ignoro el número exacto de
estrellas que forman el sistema solar o el número de granos de arena que encierra
el desierto del Sahara o el número de tartamudos que estudian Medicina.
Resumiendo: lo que yo no veo es porque no quiero mirarlo. Pero ya que existen
cretinos que se ocupan de mis asuntos particulares, voy a tomar una medida con
la cual probaré a todo bicho viviente que no estoy ciego. Buenas tardes."
Amor se escribe sin h.
sábado, 20 de febrero de 2010
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Eso nos pasa a muchos, don Enrique.
ResponderEliminarSiempre es un placer leerle, riéndome me hallo.