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Zambombo se tragó los once relatos pensando repetir con lady Sylvia todo
lo que el "¿nuevo Fantomas?" había hecho con mademoiselle, exceptuando -
¡claro!- ciertos desperfectos que hubiera sido absurdo intentar en el organismo de
lady Brums.
¿No exigía Sylvia, para entregarse otra vez, una estratagema original? Pues
allí estaba la estratagema.
Y Zambombo apuró su "torino" pensando en que aquella noche treparía,
vestido con "maillot" negro, por la fachada del "Hotel Crillon" hasta las ventanas de
lady Brums.
Dieciocho metros de altura.
Aburrimiento trashumante
Compró el "maillot" bastante barato. Le dijeron:
-- ¿Lo quiere usted corto, para playa, o largo, estilo Fantomas?
--Lo quiero largo, estilo Fantomas.
--Pues vea el señor... Tenemos un surtido magnífico y de calidad
inmejorable. Todos los ladrones de hoteles compran aquí su "maillot". El violador
del barrio de Passy compró también aquí su "maillot" y ya habrá visto el señor por
los periódicos el resultado excelente que le ha dado.
--Sí, sí...
Y se quedó con el primer "maillot" que le ofrecieron, pues los hombres rara
vez discuten lo que se les ofrece, ni siquiera cuando lo ofrecido es una mujer.
domingo, 21 de febrero de 2010
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Don Enrique, el público echa de menos sus muestras de ingenio aquí.
ResponderEliminarUn saludo.
Majo, se nota que a usted también le gusta fumar y tomar café. No hay nada como llegar a un café soleado y esparcir cuartillas. ¿Qué tal funciona eso de los POSIT?
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